
El primer ministro de Israel y dirigente del partido Likud, Benjamín Netanyahu, votó en un centro de Jerusalén junto a su esposa Sara y llamó a la ciudadanía a participar en estos comicios cruciales.
La votación se desarrolla con una participación récord que alcanza el 31,5 % al mediodía, la cifra más alta registrada desde 1977 según la Comisión Electoral Central. El Likud compite cabeza a cabeza en los sondeos con el partido liberal Yashar!, liderado por su principal contendiente, el exjefe militar Gadi Eisenkot.
Tras emitir su voto en Herzliya, Eisenkot pidió una victoria amplia que envíe a Netanyahu a su casa y advirtió que el actual mandatario está en pánico y prepara el terreno para impugnar los resultados. Por su parte, Netanyahu insistió en la necesidad de frenar lo que denomina un gobierno de izquierdas apoyado por formaciones árabes.
En paralelo, la Policía israelí detuvo a tres funcionarios en el Néguev sospechosos de intentar comprar votos para el partido islamista Raam. Las autoridades informaron que se incautaron sobres con dinero en efectivo y que la investigación continúa en curso, mientras que la autoridad electoral calificó el hecho como un caso aislado.
