
El mandatario de Rusia, Vladimir Putin, declaró en una entrevista con la televisión estatal que las naciones europeas continúan importando gas natural licuado ruso al mismo tiempo que responsabilizan a Moscú por el desarrollo de manifestaciones en el continente.
"En una primera etapa (del conflicto con Occidente), por cierto, hubo acusaciones contra Rusia de que estaba prohibiendo y negándose a suministrar materias primas relativamente baratas: petróleo, gas, carbón y uranio. Pero nunca le hemos negado nada a nadie", expresó el mandatario en la conversación televisiva emitida este domingo.
El líder ruso puntualizó que, a pesar de que los gobiernos europeos proyectan finalizar las adquisiciones de los productos que todavía obtienen desde territorio ruso, continúan recibiendo volúmenes considerables. "Nuestro GNL representa el 20% del mercado europeo. Es un segmento de mercado significativo", remarcó.
Asimismo, indicó que Moscú está de acuerdo en la necesidad de avanzar hacia energías renovables, pero sostuvo que dicho proceso tiene que desarrollarse de forma gradual y conforme las alternativas dispongan de viabilidad económica y operativa.
"Cerremos las centrales nucleares, clausuremos las minas de carbón a cielo abierto, etcétera. Ni siquiera entiendo qué piensan usar", cuestionó Putin sobre las decisiones energéticas europeas, y añadió que tales medidas generaron el escenario para las protestas en urbes principales de la región.
"¿Cuál es la razón? Sus propios errores, y en diversas áreas. En la economía y las finanzas, hay una deuda pública excesiva, superior al 100%", enumeró, para luego concluir que resulta innecesario responsabilizar a factores externos y que Europa debe resolver las dificultades originadas en su propio territorio.
