
Un grupo de quinientos cuarenta policías retirados del ex Territorio Nacional instaló una carpa por tiempo indeterminado frente a la Jefatura de Policía de Río Grande. La medida comenzó el 7 de septiembre frente a la Unidad Regional Norte, tras transcurrir quince meses sin percibir una parte de sus haberes, y reemplazó a las protestas que realizaban dos veces por semana.
El referente del sector, Alfredo Gatti, afirmó que la carpa permanecería instalada hasta que se regularizara el conflicto y atribuyó la falta de respuesta al Poder Ejecutivo, al directorio de la Caja de Previsión y a la conducción policial. Los manifestantes sostienen que dejaron de cobrar el haber compensatorio previsto para quienes prestaron servicio antes de la provincialización de Tierra del Fuego, lo que significó para los afectados una quita del cien por ciento de ese adicional y obligó a numerosas familias a endeudarse.
El endurecimiento de la protesta se concretó luego de que tres integrantes del sector presentaran, el 3 de septiembre, un pedido de juicio político contra el gobernador Gustavo Melella ante la Legislatura. Dicha presentación solicitó que se investigaran acciones u omisiones del Ejecutivo vinculadas con el régimen previsional, elevando el reclamo desde el terreno administrativo al institucional.
Asimismo, Gatti describió consecuencias sanitarias y sociales, al mencionar a retirados con enfermedades crónicas o graves, dificultades con la cobertura médica y compañeros fallecidos durante el período de conflicto. La gestión provincial quedó directamente alcanzada porque los manifestantes sostienen que ya agotaron gestiones ante la Caja, el Ejecutivo y la Justicia, y que las normas provinciales destinadas a encauzar la deuda y los pagos no fueron instrumentadas como esperaban.
