
El ministro francés de Justicia, Gérald Darmanin, solicitó este viernes a los fiscales que exijan la responsabilidad civil de los padres por los destrozos ocasionados por sus hijos durante las manifestaciones y disturbios en los institutos. «He pedido a los fiscales generales que soliciten una respuesta firme, lo más rápida posible, pero sobre todo que pidan la responsabilidad civil, es decir, que los padres respondan solidariamente por los actos cometidos por sus hijos», indicó el funcionario en una entrevista concedida a la emisora RTL.
El funcionario sostuvo que cerca de 300 policías y gendarmes, además de más de 60 docentes y directivos escolares, sufrieron lesiones en los episodios de violencia, los cuales incluyeron incendios en establecimientos educativos. «Cuando se ataca a profesores, cuando se ataca al servicio público, evidentemente, la Justicia debe estar presente», expresó, al tiempo que admitió que las demandas de los jóvenes franceses «deben ser escuchadas».
Asimismo, el titular de la cartera remarcó la necesidad de que los tutores legales se hagan cargo de los costos económicos por los perjuicios provocados por los menores. «No es el menor quien paga, son los padres», aseveró, y añadió: «Tú rompes, tus padres pagan».
El funcionario advirtió sobre un posible incremento de la violencia en las protestas previstas para este viernes y las jornadas siguientes. «Hemos pasado de manifestaciones de estudiantes a un desorden de orden público. Cuando se ataca un autobús, cuando se queman institutos, ya no es un problema de manifestación», manifestó.
El ministro también cuestionó a referentes del espacio político izquierdista La Francia Insumisa (LFI), incluido su dirigente Jean-Luc Mélenchon, a quienes responsabilizó de fomentar la escalada violenta. Las protestas de los estudiantes cobraron mayor intensidad el día anterior con una mayor cantidad de centros afectados, la propagación a las universidades y un nivel de violencia que derivó en 1.949 arrestos, de acuerdo con datos del Ministerio del Interior.
A fin de morigerar el conflicto, unos cuatrocientos institutos permanecen cerrados este viernes y dictan clases de manera virtual. De manera simultánea, el ministro de Educación, Édouard Geffray, mantendrá encuentros con gremios docentes y administrativos, agrupaciones de padres, entidades de institutos y representantes del Consejo Nacional de la Vida Escolar.
Las movilizaciones estudiantiles, que reclaman mejores condiciones en la educación, frenar la eliminación de puestos universitarios y evitar la reducción de becas, se iniciaron la semana pasada en la zona parisina y se extendieron por el territorio nacional. En diálogo con el canal BMFTV, Geffray solicitó este viernes colaboración a los padres bajo la advertencia de que «en la calle, los niños están en peligro» frente a las convocatorias a marchar.
El responsable de Educación detalló que 65 empleados de instituciones educativas —entre ellos 40 directores de colegios— y 170 estudiantes sufrieron heridas desde el comienzo de las protestas, por lo que determinó que «hay claramente una campaña de ataque y destrucción del servicio público de Educación».
