
El Poder Ejecutivo nacional impulsa cambios en el sistema electoral con la intención de debatir el articulado junto a los mandatarios provinciales aliados. La eliminación de las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias resulta central para la gestión, aunque genera reparos en los espacios socios.
Desde la Casa Rosada se muestran dispuestos a consensuar un texto definitivo que integre las demandas de los gobernadores. "Todos quieren una reforma electoral. Lo que hay son matices. Pronto podrían acordar una contrapropuesta a la ley presentada que recibiremos y evaluaremos", señalaron desde la mesa política.
En paralelo, el oficialismo sostiene que la Boleta Única de Papel dificulta la aplicación del sistema vigente y reclama modificaciones para los comicios de 2027, basándose en posturas de la Cámara Nacional Electoral. "Tenemos que hacer lo mejor posible. La BUP con este sistema electoral es impracticable. Si no quieren aprobar la reforma, la CNE deberá instrumentar cambios para ordenar la boleta", indicó un funcionario.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, coordinan las gestiones junto a Martín y Eduardo Menem para transformar el diálogo con los mandatarios en apoyos parlamentarios. En esa línea, ambos funcionarios viajaron a Salta junto a otros integrantes del Gobierno para encontrarse con los gobernadores Gustavo Sáenz y Raúl Jalil.
Estas acciones forman parte de las conversaciones con las provincias para lograr acuerdos electorales y respaldos legislativos para las iniciativas de fin de año. El oficialismo considera prioritario el manejo de los tiempos políticos de cara a los próximos debates.
