
El presidente estadounidense, Donald Trump, presentó una iniciativa para transformar uno de sus campos de golf en Florida en un complejo de descanso oficial para futuros mandatarios y jefes de Estado extranjeros, emulando las funciones de Camp David. Voceros de la Casa Blanca indicaron que la administración federal solicitó evaluar el establecimiento de este espacio en el Trump International Golf Course, ubicado en Palm Beach, con la finalidad de albergar cumbres bilaterales e internacionales. El predio cuenta con cercanía al aeropuerto local, medidas de seguridad avanzadas y aislamiento urbano, condiciones consideradas idóneas para un enclave de esta naturaleza. De acuerdo con una carta enviada a los comisionados locales por el abogado Harvey Oyer, el propio Trump se ofreció a cubrir los costos de las obras como una donación para sus sucesores y para la ciudadanía estadounidense. El administrador del condado, Joseph Abruzzo, señaló que la iniciativa representa una ocasión histórica que será analizada en detalle por las autoridades locales. El proyecto evoca un intento previo impulsado por la empresaria Marjorie Merriweather Post en la década de 1970 con la finca Mar-a-Lago, aunque aquel plan fue descartado en su momento por sus elevados costos de mantenimiento. Camp David, el único centro de estas características operativo en la actualidad, se encuentra en Maryland y ha albergado históricamente cumbres bilaterales y cumbres de relevancia geopolítica internacional.
