
Corea del Norte confirmó la realización de un ejercicio de ataque con misiles, artillería y drones. Esto ocurrió luego de que las fuerzas de Corea del Sur detectaran el lanzamiento de diversos misiles balísticos de corto alcance, posterior a las maniobras militares conjuntas llevadas a cabo por Seúl, Estados Unidos y Japón.
Los proyectiles despegaron desde el área de Wonsan, en la costa oriental norcoreana, cerca de las 5.20 del sábado y transitaron aproximadamente 250 kilómetros antes de impactar en el mar del Este, de acuerdo con el reporte del Estado Mayor Conjunto (JCS) de Corea del Sur. Los aparatos de inteligencia surcoreanos y estadounidenses vigilaron los movimientos norcoreanos desde el inicio de la operación y compartieron los datos con Japón.
La presidencia de Corea del Sur convocó a un encuentro de urgencia y catalogó los disparos como una infracción a las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Los lanzamientos se concretaron un día después de la culminación de Freedom Edge, un entrenamiento militar de cinco días ejecutado por Corea del Sur, Estados Unidos y Japón en aguas internacionales ubicadas al este y sur de la isla surcoreana de Jeju.
Pyongyang objeta de manera habitual dichos operativos, a los cuales define como ensayos para una posible agresión contra su territorio. En un principio, la agencia estatal KCNA y el periódico Rodong Sinmun no habían reportado los lanzamientos, conservando una postura que Corea del Norte adoptó en distintas pruebas efectuadas desde el inicio de agosto.
Posteriormente, los medios oficiales norcoreanos validaron que las Fuerzas Armadas llevaron a cabo un entrenamiento conjunto de fuego con la participación de unidades de misiles, artillería y drones. Conforme a la información brindada por Pyongyang, la práctica buscó verificar el rendimiento de su sistema integrado de control de fuego y la aptitud de ataque de diversas unidades militares.
Dicho lanzamiento constituyó el primero de esa clase en cerca de tres semanas y se desarrolló en un escenario de continuas tensiones en la península coreana, a pesar de las gestiones del mandatario estadounidense Donald Trump para retomar el entendimiento con el líder norcoreano Kim Jong-un. Corea del Norte prosigue con el avance de sus programas balísticos y nucleares al tiempo que afianza una expansión en su vinculación política y militar con Rusia y China.
