
Rusia ejecutó una ofensiva contra un camión en Ucrania a aproximadamente 800 metros de la frontera con Polonia, lo que generó preocupación en la OTAN y motivó la interrupción temporal de un paso fronterizo. El hecho ocurrió cerca del cruce Dorohusk-Yahodyn y fue validado tanto por funcionarios de Polonia como de Ucrania.
La Guardia Fronteriza polaca indicó que el cruce frenó sus actividades de manera momentánea antes de retomar el funcionamiento habitual. En tanto, el Ministerio de Defensa de Rusia aseveró que las fuerzas rusas apuntaron contra infraestructura empleada para el traslado de cargamentos militares europeos hacia Ucrania.
El suceso tuvo lugar cerca de territorio polaco, integrante de la OTAN, en un contexto de incremento de los bombardeos rusos sobre instalaciones occidentales ucranianas. Ucrania utiliza estos corredores con Polonia, Rumania y Moldavia para su comercio exterior y para recibir asistencia militar de aliados occidentales.
El episodio coincide con declaraciones previas del primer ministro polaco, Donald Tusk, quien había señalado que su administración preveía acciones de Rusia contra los pasos fronterizos. Tusk agregó que se había evitado una amenaza en un cruce y que Moscú intenta afectar las rutas comerciales para perjudicar a la economía ucraniana.
La ofensiva se desarrolla en paralelo a la intensificación de ataques a larga distancia en el conflicto bélico y a gestiones diplomáticas. Durante la cumbre de los BRICS en la India, el primer ministro Narendra Modi y el presidente chino, Xi Jinping, se ofrecieron a mediar para una salida negociada, según indicó el Kremlin, que tampoco descartó retomar en octubre conversaciones trilaterales con Ucrania y Estados Unidos.
