
El canciller Pablo Quirno conmemoró el atentado contra las Torres Gemelas al cumplirse 25 años de los ataques y rememoró su desempeño como voluntario de la Cruz Roja estadounidense en Nueva York. Para ilustrar su vivencia, el funcionario compartió una credencial de la American Red Cross que lo acreditaba como integrante del equipo de respuesta ante incidentes en territorio neoyorquino y le concedía autorización para ingresar a Ground Zero.
La identificación exhibía su nombre, la inscripción de respuesta a incidentes en la ciudad y la habilitación de acceso total a la zona cero, con fecha de caducidad fijada para el 27 de octubre de 2001. De acuerdo con los antecedentes profesionales del actual ministro de Relaciones Exteriores, Quirno residía en Nueva York en el momento en que se produjeron los atentados del 11 de septiembre de ese año.
El economista cumplió una larga trayectoria en la entidad financiera J.P. Morgan, donde estuvo radicado en Nueva York entre 1995 y 2005, lapso en el cual alcanzó la posición de Managing Director y codirector de Fusiones y Adquisiciones para América Latina. Con anterioridad a su radicación estadounidense, había trabajado para la misma compañía desde Buenos Aires desde 1988 hasta 1995, para luego desvincularse y enfocar su actividad en el asesoramiento y la gestión de inversiones.
Quirno asumió como ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto el 28 de octubre de 2025, tras haber ejercido como secretario de Finanzas a partir de diciembre de 2023. Su paso por Estados Unidos se originó tras concluir sus estudios superiores en Ciencias Económicas en la Universidad de Pensilvania, consolidando su experiencia en el ámbito financiero privado.
El atentado contra las Torres Gemelas tuvo lugar el 11 de septiembre de 2001, fecha en la que 19 integrantes de la organización Al Qaeda capturaron cuatro aeronaves comerciales en territorio estadounidense. Dos de esos aviones colisionaron contra las torres del World Trade Center en Manhattan, provocando su posterior desplome, al tiempo que una tercera unidad impactó contra el Pentágono y la restante precipitó en Pensilvania tras la resistencia de los pasajeros y la tripulación.
Aquellos ataques terroristas provocaron la muerte de 2.977 personas, sin contabilizar a los 19 atacantes, y constituyeron un acontecimiento determinante en el inicio del siglo XXI que generó profundas repercusiones en la seguridad y la geopolítica global.
