
Pilar Ramírez, legisladora y jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires, celebró la sanción de la Ley de Libertad Comercial tras conseguir 32 votos a favor. "Hay que seguir eliminando trabas del Estado", aseguró la referente política.
Asimismo, expresó su agradecimiento a los legisladores que respaldaron la propuesta, con especial mención a los bloques del PRO. El objetivo es "hacerle la vida más fácil" a los ciudadanos que "trabajan e invierten" en el distrito, y remarcó: "Hace tiempo que venimos trabajando en estos proyectos y hoy son una realidad".
El proyecto impulsado por Ramírez busca "desregular y simplificar" la apertura de comercios y actividades económicas porteñas. Las actividades catalogadas "de bajo riesgo" podrán iniciar sus operaciones desde la primera jornada tras presentar la declaración jurada con la documentación correspondiente y obtener una constancia "provisoria" sin requerir inspección previa.
Las fiscalizaciones del Estado se concretarán una vez inaugurado el local, estableciendo un plazo máximo de 180 días para la primera revisión. En caso de que el Gobierno de la Ciudad no efectúe el control en dicho lapso por razones ajenas al comerciante, la habilitación provisoria se convertirá en definitiva.
Otro aspecto clave es la implementación del "silencio administrativo positivo", que establece que si el comerciante inicia una gestión y la administración porteña no emite respuesta dentro de los plazos estipulados, la solicitud queda aprobada de pleno derecho.
Por último, la normativa habilitará la digitalización total de las gestiones administrativas, otorgará el derecho a enmendar faltas menores antes de una clausura y permitirá que los productos elaborados o comercializados en otras provincias se vendan en territorio porteño sin la obligación de duplicar registros.
