
El mandatario ruso, Vladimir Putin, afirmó este viernes que su país no se prepara "para combates de ningún tipo con Europa". A la vez, indicó que evalúa si retomará las conversaciones directas con Ucrania, país invadido a gran escala en febrero de 2022, tras los recientes ataques ucranianos con unos 1.600 drones registrados el pasado 20 de septiembre.
"Mucha gente en Europa dice que espera una agresión por parte de la Federación Rusa y que por ello debe prepararse para combates, para una guerra con Rusia", expresó el jefe del Kremlin durante su participación en el Foro Internacional de la Cultura en San Petersburgo. "Pero quisiera subrayar una vez más que no nos estamos preparando para combates de ningún tipo con Europa", sumó.
De acuerdo con la postura del líder ruso, los dirigentes europeos utilizan el temor a una ofensiva de Moscú para "engañar" a la población y prolongar el financiamiento destinado a Ucrania. Por otro lado, mencionó que su administración evaluaba la posibilidad de restablecer el diálogo con Kiev, aunque los recientes operativos militares ucranianos durante los comicios legislativos rusos enfriaron esa alternativa.
"Lo ocurrido recientemente también es bien sabido. El día principal de las elecciones, se intentó lanzar un ataque aéreo masivo contra Moscú. Más de 1.600 drones entraron prácticamente en la zona de Moscú", detalló Putin en diálogo con la prensa.
"Sobre las propuestas para reanudar las negociaciones, sí, todas están sobre la mesa y todo es posible, pero después de todo lo que han hecho, reflexionaremos detenidamente sobre qué pasos debemos dar en respuesta", sostuvo el mandatario, quien señaló que actuarán en función de los intereses nacionales rusos y acusó a Kiev de atentar contra centros de votación.
Las gestiones de mediación impulsadas por Estados Unidos a partir del retorno de Donald Trump a la presidencia facilitaron diversas instancias de diálogo entre ambos países durante 2025, aunque sin resultados concretos, y el proceso permanece paralizado desde el estallido del conflicto en Medio Oriente en febrero. Ambas naciones conservan posturas inflexibles, en especial en lo referente a la soberanía sobre las regiones ucranianas reclamadas por Rusia.
