
Un 59 por ciento de la ciudadanía considera que una eventual reelección de Javier Milei en 2027 derivará en un escenario con altos niveles de pobreza y una mínima presencia de clase media, aunque esta visión crítica todavía no garantiza una derrota en las urnas. Los datos se desprenden del último relevamiento nacional elaborado por la consultora Hugo Haime & Asociados, efectuado entre el 17 y el 25 de octubre mediante 1200 entrevistas presenciales en el ámbito nacional.
Frente a la posibilidad de un segundo mandato presidencial, apenas el 35 por ciento visualiza un país próspero, al tiempo que las preferencias partidarias muestran un empate técnico donde el peronismo acumula un 35,1 por ciento frente al 33,2 por ciento de La Libertad Avanza, con un 20 por ciento de electores indecisos. En los cruces de primera vuelta se registra una paridad similar, ya que Milei registra un 35,2 por ciento contra el 33,3 por ciento de Axel Kicillof y un 35,4 por ciento frente al 31,4 por ciento de Sergio Massa, contemplando cerca de un 18 por ciento entre votos en blanco, nulos y personas sin definición.
El estudio indica que el 55 por ciento prefiere el triunfo de una alternativa opositora en 2027, mientras que el 41 por ciento respalda la continuidad del actual modelo a través de Milei, que concentra el 29 por ciento, u otro dirigente que sostenga su rumbo económico, que abarca el 12 por ciento. A su vez, la síntesis del trabajo detalla que el porcentaje de ciudadanos que demanda una modificación del esquema económico trepa al 64 por ciento, superando al caudal dispuesto a sufragar por un referente opositor.
El análisis identifica como sector estratégico a los votantes desencantados con el oficialismo, quienes reclaman modificaciones parciales en el modelo pero valoran la estabilidad macroeconómica y el orden público consolidados por la gestión. Este segmento carece de una referencia partidaria consolidada, dado que el 40 por tanto no manifiesta inclinación por ninguna fuerza, el 30 por ciento optaría por el Partido Justicialista y el resto se distribuye entre La Libertad Avanza, agrupaciones de centro y sectores de izquierda.
En los simulacros de balotaje, tanto Kicillof como Massa superan al actual mandatario, aunque las diferencias se ubican por debajo del volumen de electores indecisos. Kicillof alcanza el 45,4 por ciento frente al 42 por ciento de Milei, con un 11 por ciento de voto en blanco y un 1,6 por ciento de indecisos, en tanto que Massa obtiene el 44,4 por ciento contra el 42,2 por ciento del jefe de Estado.
Las ventajas favorables al peronismo, de 3,4 puntos en un caso y de 2,2 en el otro, no superan al 13 por ciento de ciudadanos que no define su voto, lo que mantiene el escenario de segunda vuelta abierto. Dentro de ese universo, el comportamiento de los votantes desencantados resulta decisivo, ya que el 45 por ciento elegiría a Kicillof y el 30 por ciento optaría nuevamente por Milei.
Por otro lado, la encuesta advierte sobre un límite para el espacio opositor, debido a que el 49 por ciento opina que un triunfo de esa fuerza implicará el retorno de la inflación y la corrupción, en contraste con el 43 por ciento que pronostica mejoras salariales y la recuperación de la clase media. Del 55 por ciento que reclama un cambio de gobierno, hay 12 puntos porcentuales que rechazan de plano al peronismo, lo que dificulta la traducción automática de esa demanda en una mayoría electoral.
El informe concluye que, si bien la exigencia de modificación es intensa, su traslado a los comicios carece de linealidad, por lo que la disputa de 2027 dependerá de la capacidad de cada fuerza para captar al electorado que hoy rechaza ambos modelos.
