
La anulación de las primarias en los comicios legislativos de 2025 implicó un recorte de 9,5 millones de dólares, una cifra muy distante de los más de 200 millones que el Poder Ejecutivo había calculado que se recortarían con la supresión de las primarias, según un relevamiento de la Fundación Éforo.
“Vamos a eliminar las PASO y ahorrar más de 200 millones de dólares para los argentinos”, había manifestado el entonces ministro del Interior, Diego Santilli, el 22 de abril pasado, cuando la administración nacional impulsaba la derogación permanente de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.
Pese a esto, el trabajo titulado “Políticas electorales en Argentina: informe ciudadano” indicó que el Estado destinó $468.083 millones a los partidos políticos y a la organización de los comicios legislativos de 2025, calculados a valores constantes de ese periodo. Esa cantidad fue solamente un 3% menor a los $482.561 millones asignados a las legislativas de 2021, un año en el que sí se llevaron a cabo tanto las primarias como los comicios generales.
La brecha entre ambos comicios representó $14.478 millones, equivalente a cerca de 9,5 millones de dólares. De esta manera, aunque en 2025 se desarrolló una sola instancia electoral nacional en lugar de dos, la erogación se contrajo únicamente un 3% en términos reales, debido a que el incremento en la logística neutralizó la baja.
El operativo del Correo Argentino requirió $225.113 millones en el proceso electoral de 2025 y logró el registro más elevado de toda la serie histórica estudiada por la entidad, abarcando el 48% del desembolso electoral total de ese año. Dicho monto superó incluso al registrado en temporadas con tres jornadas de votación, como las presidenciales con balotaje de 2015 y 2023 o las legislativas de 2017 y 2021.
Por otro lado, la supresión de las primarias generó un descenso en partidas como la impresión de boletas, los aportes extraordinarios de campaña y el operativo de seguridad, que bajaron $129.652 millones frente a 2023, aunque este saldo positivo fue contrarrestado por el incremento logístico.
Al contrastar con las legislativas de 2009, las últimas efectuadas antes de la vigencia de las PASO, aquellas votaciones demandaron $296.967 millones a precios constantes de 2025, lo que marca que los comicios del año pasado resultaron un 58% más onerosos en términos reales a pesar de no tener primarias. “Que el gasto de 2025 no haya retornado a los niveles previos a las PASO, ni se haya reducido a la mitad frente a 2021 sugiere una fuerte rigidez a la baja”, indicó el reporte.
Carla Pitiot, vicepresidenta de la Fundación Éforo, advirtió sobre la importancia de poseer más datos acerca de la conformación de las erogaciones electorales. “Transparentar la composición de estos gastos es una condición necesaria para que la ciudadanía pueda evaluar tanto la eficiencia del sistema electoral como la equidad de la competencia política”, expresó.
El documento se basó en registros oficiales de Presupuesto Abierto, el Presupuesto Nacional del Ministerio de Economía, la cartera de Interior y estadísticas del INDEC, abarcando la evolución del gasto público electoral entre 2007 y 2026. Estas conclusiones surgen mientras el Gobierno promueve en el Parlamento la eliminación definitiva de las primarias hacia las elecciones presidenciales de 2027 bajo el argumento del ahorro fiscal.
