
Los casos de la denominada malaria aeroportuaria detectados durante el verano en Fráncfort del Meno, algunos de los cuales terminaron con la muerte de los pacientes, habrían sido provocados por tres mosquitos originarios de África Occidental que ingresaron por separado. Esta conclusión surge de análisis genéticos detallados que fueron solicitados por el Departamento de Salud, de acuerdo con la información difundida el miércoles por el Ayuntamiento de Fráncfort del Meno. Durante la investigación se detectaron tres grupos de infección que presentan diferencias genéticas entre sí.
En el periodo comprendido entre julio y septiembre, un total de ocho personas contrajeron la enfermedad en esa ciudad alemana y tres de ellas murieron. El parásito responsable se propaga a través de mosquitos tropicales del género Anopheles y no es originario de Alemania. De los afectados, seis se desempeñaban laboralmente en la terminal aérea local y dos vivían en el barrio próximo de Schwanheim, sin que ninguno hubiera estado antes en regiones endémicas ni se hubiera sometido a transfusiones de sangre.
Las sospechas planteadas en los meses estivales sobre la llegada de insectos infectados desde el extranjero quedaron respaldadas por los exámenes llevados a cabo en el Instituto de Medicina Tropical de Amberes, en Bélgica. Peter Tinnemann, al frente del Departamento de Salud de Fráncfort, señaló el miércoles que los análisis genéticos sugieren que los agentes causantes de la malaria provienen originalmente de África Occidental.
Desde el gobierno local indicaron que se trató de tres episodios de introducción independientes entre sí. Los contagios reportados en los meses de julio, agosto y septiembre correspondieron a tres agrupamientos genéticamente diferenciados, cuyos patógenos estaban estrechamente emparentados de manera interna pero presentaban diferencias marcadas respecto de los otros brotes.
La enfermedad es generada por el parásito Plasmodium falciparum y se transmite a las personas mediante la picadura de ejemplares infectados de Anopheles. El centro especializado belga examinó muestras de sangre de los pacientes afectados. Según el Departamento de Salud, si la patología se detecta a tiempo y se brinda el tratamiento médico correspondiente, suele ser completamente tratable.
