
La administración encabezada por Javier Milei convocó este martes al embajador de Reino Unido en el país, David Cairns, para expresarle su formal reclamo ante la prórroga de permisos para la exploración de hidrocarburos en el archipiélago austral. La medida diplomática surge a raíz del anuncio emitido desde las islas sobre la extensión de las autorizaciones operativas.
A través de un comunicado difundido por la Cancillería, el Ejecutivo manifestó su repudio a la decisión británica y cuestionó la habilitación otorgada para la compra de acciones por parte de Navitas Petroleum Atlantic Limited sobre un área específica de producción. El Palacio San Martín remarcó que las tareas unilaterales de extracción en la plataforma marítima nacional contradicen las normativas internacionales y lesionan la soberanía del país.
El texto oficial enfatizó que cualquier acción de esta naturaleza requiere inexcusablemente el aval del Estado argentino, caso contrario constituye una práctica ilegal. Asimismo, se ratificó que ninguna entidad extranjera posee jurisdicción para regular asuntos hidrocarburíferos en el área marítima bajo soberanía nacional.
Desde la cartera diplomática advirtieron que se recurrirá a la totalidad de los mecanismos jurídicos, económicos y diplomáticos disponibles para resguardar los recursos soberanos y accionar contra quienes promuevan su extracción irregular. La protesta se originó luego de que las autoridades isleñas ratificaran una extensión temporal para los permisos vigentes de explotación hidrocarburífera en alta mar.
