
Durante su intervención por el Día Nacional de la isla este sábado, el mandatario de Taiwán, Lai Ching-te, sostuvo que el incremento en el presupuesto de defensa no pretende generar tensiones con China, sino prevenir un enfrentamiento bélico.
"Nuestro objetivo al aumentar la inversión en defensa nacional no es provocar, sino disuadir la guerra. Y reforzamos nuestra autodefensa no para abandonar el diálogo, sino para garantizar que este pueda tener lugar en condiciones de paridad y dignidad", aseveró Lai.
En agosto, la administración taiwanesa dio luz verde a una asignación histórica para el área militar correspondiente a 2027, la cual asciende a 1,12 billones de dólares taiwaneses (aproximadamente 35.042 millones de dólares estadounidenses) y representa el 3,01 % del producto interior bruto.
Esta iniciativa legislativa, que prevé un incremento del 18 % en comparación con el ejercicio previo, aguarda la aprobación parlamentaria en un contexto donde los partidos opositores poseen una estrecha mayoría.
Como réplica a las palabras del jefe de Estado taiwanés en la celebración patria, la administración de Pekín le adjudicó la intención de impulsar la separación territorial mediante la fuerza y de fomentar tensiones bilaterales.
Zhang Han, portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado chino, afirmó a la señal estatal CCTV que el gobernante insular soslaya los hechos, distorsiona los acontecimientos, engaña a los ciudadanos y oculta propósitos perjudiciales.
"En su discurso, (Lai) se aferra obstinadamente a la mentalidad separatista de la 'independencia de Taiwán' y exagera la 'amenaza del continente'", denunció la vocera, quien cuestionó además al dirigente por buscar la emancipación con respaldo internacional, en una alusión indirecta a Estados Unidos y Japón.
Asimismo, la funcionaria ratificó la postura tradicional del gobierno chino al recordar que existe una única China en el planeta y que la isla constituye parte de ella.
