
El legislador porteño y ex jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, formuló críticas hacia la administración del presidente Javier Milei y manifestó que le "preocupa que no haya plata en Argentina". En declaraciones radiales, indicó que a pesar de su intención de "volver a ser jefe de Gobierno de la Ciudad", continúa con el análisis de los problemas nacionales y mencionó como ejemplo las mejoras en el Tren Sarmiento.
En cuanto a su relación con el PRO, sostuvo que mantiene "diferencias muy profundas" y recordó que el espacio decidió concretar un frente con La Libertad Avanza hace ocho meses. "Ni siquiera fueron juntos porque el PRO fue a la cola", expresó, y agregó: "Ni siquiera puso el nombre, yo ahí no tengo nada que hacer".
El dirigente también marcó su oposición al Gobierno Nacional al señalar que "no cree en la violencia" en alusión a los insultos y discursos de odio del mandatario, y aclaró que esa postura no lo vincula con el kirchnerismo. "No es uno u otro. Si la política argentina, los próximos años, se va a limitar en si sos mileista o kirchnerista, yo no tengo lugar. Creo en otra idea: en el desarrollo, en la Argentina productiva y en generar más trabajo", completó.
Por otro lado, reconoció al oficialismo la obtención del equilibrio fiscal, aunque aclaró que el costo recayó sobre la clase media trabajadora, la educación y la obra pública, y no sobre la denominada casta. "Es un logro que tenemos que defender pero no alcanza con eso", aseveró.
Finalmente, se refirió a la situación económica al sostener que los seis millones de deudores en el país exceden un acuerdo entre privados y que sectores con empleo formal "no llegan a fin de mes". "Hoy no iría colgado a ninguna boleta. No hay nadie que represente las ideas del desarrollo. Solo hay extremos. Y yo no creo en los extremos porque nunca son buenos para el país", concluyó.
