
El ministro de Defensa, Carlos Presti, confirmó que la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia se pondrá en marcha en enero próximo y demandará una inversión total de 450 millones de dólares en un plazo de cuatro años. Durante una entrevista con Radio Rivadavia, el funcionario señaló que el proyecto comprende un muelle en forma de L de 580 metros, infraestructura para servicios marítimos, edificios, obradores y caminos de acceso.
El titular de la cartera sostuvo que la iniciativa permitirá a la Argentina afianzar su presencia en el Atlántico Sur y dotar a la Armada de mayores capacidades de control. Al respecto, indicó que el Gobierno ya destinó fondos para las etapas iniciales y que el proyecto de Presupuesto 2027 prevé las partidas siguientes, a la vez que criticó el estado del predio tras visitar el lugar y afirmar que la administración anterior no dejó avances concretos.
En paralelo, el plan oficial incluye trabajos de infraestructura en la base antártica Petrel, donde se proyecta la ampliación y consolidación de la pista de aterrizaje para que un avión Hércules pueda operar en marzo del año próximo, aprovechando la ventana climática entre diciembre y marzo. Presti también confirmó la incorporación de vehículos blindados Stryker ofrecidos por Estados Unidos, de los cuales entre 50 y 60 unidades llegarán antes de fin de año con el objetivo de equipar hasta dos brigadas.
Asimismo, el ministro desmintió que la compra de cuatro helicópteros Black Hawk alcance los 140 millones de dólares y precisó que el costo real asciende a 38 millones, incluyendo motores, soporte de mantenimiento y la instrucción de pilotos y mecánicos, con disponibilidad prevista para diciembre y arribo al país en el primer trimestre de 2027. Por último, descartó que estas adquisiciones respondan a una hipótesis de conflicto por las Islas Malvinas y remarcó que apuntan a fortalecer el sistema de defensa nacional y la seguridad territorial.
