
El presidente Javier Milei remitió una nota al Parlamento para solicitar la baja del proyecto de reforma del mercado de capitales. La decisión se tomó luego de la controversia generada por un artículo que contemplaba la aplicación de un tributo sobre las ganancias de los CEDEARs.
El texto inicial preveía un gravamen sobre los beneficios generados por estos instrumentos y no sobre su tenencia. Esto generó cuestionamientos debido a que la medida se contrapone con la postura oficial de fomentar la expansión del mercado financiero.
Una vez conocida la iniciativa, el Ministerio de Economía y la Comisión Nacional de Valores evitaron realizar declaraciones públicas. La única justificación provino de Felipe Nuñez, asesor del ministro Luis Caputo y titular del BICE, quien se expresó a través de las redes sociales. “Fue un error. Quedó de un borrador viejo”, afirmó el funcionario. Esta explicación afectó la posición de los funcionarios que habían firmado la iniciativa, incluidos el jefe de Estado y el titular del Palacio de Hacienda.
