
La Cámara baja concretará la sesión especial el próximo miércoles a partir de las 12, luego de la convocatoria formal emitida por el secretario parlamentario, Adrián Pagan. El objetivo de los bloques opositores, liderados por el peronismo, es emplazar a las comisiones para tratar iniciativas sobre endeudamiento familiar y emergencia en discapacidad. Para habilitar la reunión, la oposición afronta el desafío de sostener la unidad de la mayoría de 133 votos conseguida en el último debate y definir cuáles expedientes priorizará entre los cerca de cincuenta presentados.
En paralelo, el oficialismo despliega gestiones para persuadir a sus aliados de no otorgar quórum y frustrar la concreción del plenario. La estrategia de La Libertad Avanza incluyó convocar a la comisión de Finanzas, liderada por Santiago Pauli, para analizar 35 proyectos con la expectativa de extender la discusión hasta fin de término mensual, un mecanismo que fue rechazado por las bancadas opositoras.
Desde los espacios opositores calificaron esa jugada como una maniobra para restarle impulso a la convocatoria del 9 de septiembre bajo la premisa de que el asunto ya se discute en comisión. "La trampa", dicen los opositores, es que la reunión de Finanzas será meramente informativa y no tiene como fin último dictaminar para poder llevar los proyectos al recinto.
Para lograr su cometido, el oficialismo intenta persuadir a los legisladores que respaldaron la habilitación del debate pero no suscribieron la solicitud de sesión, como tres integrantes de Independencia y radicales que se abstuvieron. Asimismo, apunta a retener el acompañamiento de cuatro diputados de Provincias Unidas alineados habitualmente con la administración nacional.
Las conversaciones se intensifican mientras la comisión de Finanzas continuará su labor este lunes a las 15 con la exposición de invitados propuestos por los bloques de la oposición.
