
El Ministerio de Defensa de Rusia informó a través de Telegram sobre el bombardeo a las centrales termoeléctricas Dárnitskaya y Kíevskaya, situadas en la capital ucraniana. De acuerdo con el reporte castrense, dichas instalaciones proveen energía a bases militares y a empresas que forman parte del sector industrial de la defensa.
"Durante la noche las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron un ataque masivo con armas de alta precisión de emplazamiento terrestre y drones contra (…) instalaciones energéticas en Kiev y las regiones de Kiev y Járkov, que daban servicio al complejo industrial militar y al Ejército ucraniano", indicó el comunicado oficial. La ofensiva también alcanzó un centro de procesamiento de datos bancario en Kiev que ya había sido blanco de aeronaves no tripuladas días atrás.
El mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, reportó víctimas fatales y personas heridas como consecuencia de esta serie de bombardeos de gran magnitud. Asimismo, precisó que al menos 600.000 viviendas se quedaron sin suministro eléctrico tras los impactos.
Zelenski detalló que el bando ruso empleó 39 misiles balísticos y más de 102 drones dirigidos al sistema energético e infraestructuras esenciales. Los daños materiales afectaron a 26 instalaciones del sector eléctrico y a otras cuatro vinculadas con la industria del petróleo y el gas.
El episodio ocurre luego de que el presidente estadounidense se refiriera a las acciones militares contra refinerías y mencionara un supuesto entendimiento sobre una tregua energética entre Moscú y Kiev, un pacto que no fue ratificado por ninguna de las administraciones involucradas.
