
La administración liderada por el presidente Javier Milei suscribió una declaración compartida junto a otros 14 países para expresar reparos frente a la sobrecapacidad estructural y la producción excesiva en ramas manufactureras.
La información se dio a conocer mediante un comunicado emitido por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, tras un encuentro de funcionarios de comercio del G20 llevado a cabo en Milwaukee.
El escrito oficial señala que existen economías donde la oferta industrial supera de forma constante a la demanda internacional debido a la injerencia de medidas extrañas al mercado.
Aunque el texto no menciona de manera directa a China, vincula la situación con esquemas estatales que mantienen los niveles de producción por encima de la demanda mundial real.
El malestar del grupo comprende rubros considerados sensibles, tales como los automóviles eléctricos, las baterías, los semiconductores y los paneles solares.
Los países firmantes manifestaron que la sobreoferta distorsiona los precios internacionales, desalienta nuevas inversiones y castiga el empleo local.
Con el fin de mitigar dicho impacto, las administraciones pactaron la conformación de equipos de trabajo técnico que operarán en coordinación con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
