
El consorcio chino Anta Sports se convirtió en el accionista mayoritario de la empresa alemana de artículos deportivos Puma y modificó la conducción de su consejo de supervisión. La compañía comunicó que Dennis Tao, directivo de Anta, asumió la presidencia de ese órgano en reemplazo de Héloïse Temple-Boyer tras una reunión extraordinaria. La operación se concretó a comienzos de octubre, momento en el cual la firma francesa Artemis SAS finalizó la transferencia de su paquete accionario del 29,06 por ciento a favor de la entidad compradora.
En paralelo, Jeanne Huang, de 56 años y también vinculada a Anta, ingresó como nueva integrante del consejo de supervisión de Puma. Para permitir la incorporación de los nuevos representantes, Jean-Marc Duplaix abandonó su función como vicepresidente. La firma indicó que la designación por vía judicial de Dennis Tao y Jeanne Huang permanecerá vigente hasta la asamblea general de accionistas prevista para mayo de 2027.
Puma afrontó en los últimos tiempos complicaciones financieras que incluyeron un retroceso en su facturación y balances negativos. Los ingresos totalizaron 7.300 millones de euros en 2025 y se contabilizó un déficit récord, lo que relegó a la marca frente a competidores como Nike y Adidas, e incluso por detrás de su nuevo propietario. La compañía alemana tiene programada la difusión de los balances correspondientes a los primeros nueve meses del año para el próximo 30 de octubre.
Por el contrario, la firma compradora registra un periodo de expansión prolongado que incluyó la compra de marcas reconocidas en Europa y Estados Unidos, tales como Arc'teryx, Wilson y Atomic. Mediante esta operación, el fabricante alemán apunta a lograr un acceso más favorable al mercado chino del sector, considerado el de mayor dimensión a nivel global y el que cuenta con mayores perspectivas de desarrollo.
