
El sector bancario internacional corre el riesgo de dejar de percibir unos 230.000 millones de euros en concepto de ingresos por pagos, debido a la creciente irrupción de las tecnologías cripteltes, entre las que se encuentran las monedas estables, los depósitos tokenizados y las monedas digitales emitidas por los bancos centrales. De acuerdo con un relevamiento de Capgemini, estas herramientas financieras alcanzarán el 4% del volumen global de transacciones hacia el año 2030, lo que generará una desintermediación de las entidades financieras y la consecuente pérdida de comisiones por cambio de divisas, operaciones internacionales y procesamiento. Con 230.000 millones de dólares en juego, los bancos deben decidir qué papel quieren desempeñar en este ecosistema emergente. Un grupo selecto de bancos ya ha tomado su decisión y está dando forma a los estándares y a la gobernanza que definirán el mercado, señaló Jeroen Hölscher, responsable global de Servicios de Pago de Capgemini. Por otra parte, el informe detalla que casi el 74% de las compañías califican las operaciones transfronterizas como lentas, costosas e imprevisibles. El ciclo completo de los pagos corporativos demanda unos 3,5 días, y el 57% de las empresas asegura que carece de visibilidad en tiempo real sobre el estado de las transferencias, la situación de tesorería y la transparencia en los precios. En contraposición, las innovaciones vinculadas al ecosistema cripto posibilitan transacciones permanentes, liquidaciones instantáneas y menor fricción operativa. Asimismo, la investigación calcula que una masiva adopción de estos sistemas lograría liberar hasta 4 billones de dólares que hoy se encuentran inmovilizados en cuentas de liquidez y liquidación.
