
A partir de este jueves, queda prohibido el consumo de cerveza, vino y otras bebidas alcohólicas en aproximadamente 5.700 estaciones de tren de Deutsche Bahn en todo el país. La medida abarca toda la zona de las estaciones, incluidos los andenes, mientras que el transporte de alcohol y su consumo en el interior de los trenes o en restaurantes situados en las terminales seguirán permitidos.
La portavoz de la compañía, Anja Bröker, afirmó que las estaciones son una especie de tarjeta de visita y que la restricción busca lograr que las instalaciones sean más seguras, limpias y agradables. Entre los antecedentes figura un incidente en Baden-Württemberg, donde un vigilante de seguridad de 26 años fue agredido por un pasajero de 36 años que presuntamente se encontraba bajo los efectos del alcohol. La directora de la empresa, Evelyn Palla, declaró entonces que iban a tomar medidas contundentes.
La norma se sustenta en el derecho de admisión de la empresa ferroviaria, facultando al personal de seguridad para intervenir ante infractores mediante indicaciones, órdenes de desalojo o prohibiciones de acceso. Sin embargo, persisten dudas sobre la fiscalización debido a la falta de personal tanto en el servicio de seguridad como en la Policía Federal, encargada de intervenir en caso de conflictos.
La experiencia previa en unas 40 grandes estaciones donde ya regía la prohibición ha sido positiva según la empresa, al reducir los conflictos y la basura. La medida se mantendrá durante eventos masivos como los partidos de la Bundesliga, aunque Bröker aclaró que se actuará con tacto y sentido común. Respecto a la tradicional cerveza tras la jornada laboral, la vocera indicó que se le pedirá a quienes solían consumirla en la estación que lo hagan en otro lugar.
