
La compañía estadounidense Google, perteneciente a Alphabet, fue sancionada este lunes con 403 millones de euros, equivalentes a 462 millones de dólares. La penalización fue aplicada por el organismo regulador de protección de datos de Irlanda, que actúa en representación de la Unión Europea, por infringir las normativas comunitarias sobre el uso de información de ubicación entre mayo de 2018 y febrero de 2020.
La medida constituye la cuarta multa más alta dictada por la Comisión Irlandesa para la Protección de Datos, entidad que supervisa a la empresa a nivel europeo debido a que su sede continental se encuentra en Dublín. Dicha investigación comenzó en 2020 tras las denuncias de distintas asociaciones europeas de protección de consumidores respecto al procesamiento de datos de localización en ciertos servicios y productos. Previamente, la Comisión Europea había sancionado a Google en julio por infringir normas digitales y el año anterior por conductas publicitarias abusivas.
El organismo regulador señaló que las fallas de la empresa impedían que los usuarios supieran que su ubicación se empleaba para fines como direccionarles publicidad o deducir sus preferencias, lo que derivaba en una pérdida de control sobre su información personal. Graham Doyle, comisionado adjunto de la entidad, sostuvo que la retención de los datos de ubicación por un período mayor al estrictamente necesario profundizó esa pérdida de control.
Por su parte, la empresa no emitió una respuesta inmediata a los requerimientos de comentarios de la agencia Reuters. El organismo irlandés funciona como la autoridad principal de la Unión Europea para la supervisión de las principales firmas tecnológicas de Estados Unidos que concentran sus operaciones en ese país, el cual también ha aplicado sanciones a corporaciones como Meta.
