
El expresidente y titular del PRO, Mauricio Macri, se sumó a la postura del Gobierno nacional y cuestionó duramente a la jueza Marta Elba Pascual, responsable de suspender por el plazo de 60 días el Régimen Penal Juvenil en territorio bonaerense. A través de su cuenta en la red social X, el exmandatario calificó la medida como "inaceptable" al considerar que una resolución de un juzgado provincial bloqueó la aplicación de una ley nacional.
El referente partidario cuestionó los argumentos de la magistrada al señalar que su fallo se sostiene en presunciones y que los elementos respaldatorios mencionados no fueron presentados. Asimismo, remarcó que el ordenamiento constitucional no otorga al Poder Judicial facultades para realizar revisiones preventivas sobre las normas legislativas y sostuvo que los tribunales intervienen mediante el control de constitucionalidad exclusivamente dentro de causas concretas.
Macri advirtió sobre el impacto institucional de la medida al señalar que una normativa emanada del Congreso y promulgada por el Poder Ejecutivo nacional quedó sin efecto en el distrito más poblado y con mayores niveles de violencia del país por la decisión de un juzgado provincial. En el cierre de su mensaje, tildó la situación como una alteración preocupante del equilibrio entre poderes y afirmó que la Argentina pretendida requiere magistrados que cumplan con la Constitución.
Las manifestaciones del exjefe de Estado se produjeron después de que La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires ratificara su intención de impulsar el juicio político contra la jueza Pascual y de que la ONG Usina de la Justicia formulara una denuncia penal en su contra. En paralelo, el fiscal de menores Hernán Ceruti formalizó la apelación contra la resolución dictada por la magistrada.
