
El sector demócrata en ambas cámaras del Congreso de los Estados Unidos planea avanzar contra el secretario del Tesoro, Scott Bessent, debido al rescate monetario otorgado al gobierno de Javier Milei, lo que pone bajo incertidumbre el swap de monedas con el país sudamericano.
Legisladores críticos del préstamo, como el senador electo por Michigan Abdul El-Sayed y la senadora Elizabeth Warren, ganaron peso político tras las elecciones de medio término, cuestionando esta herramienta financiera utilizada por la gestión de Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, para enfrentar eventuales crisis cambiarias.
El año pasado, El-Sayed expresó públicamente su rechazo a la medida al señalar: No, no deberíamos rescatar al líder radical de extrema derecha de la Argentina. En cambio, deberíamos financiar Medicaid en casa. Por su parte, Warren se había manifestado en contra de la ayuda financiera, aunque no contaba con los números necesarios en el recinto para frenarla al estar en minoría.
Con la modificación en la correlación de fuerzas legislativas, Warren se perfila para presidir comisiones estratégicas enfocadas en investigar el préstamo o para impulsar modificaciones normativas que dificulten un nuevo rescate por parte de la administración de Donald Trump. Asimismo, se registraron contactos reservados entre asesores demócratas y diputados del peronismo local para profundizar las indagaciones sobre el swap.
En paralelo, el embajador de Estados Unidos en la India, Sergio Gor, fue mencionado en versiones periodísticas como un posible reemplazante de Marco Rubio al frente de la Secretaría de Estado, de acuerdo con fuentes con conocimiento de tratativas internas. Su nombre también sonó para la jefatura de Gabinete o la subsecretaría de Estado, en el marco de especulaciones sobre cambios en el gabinete tras los comicios legislativos.
Por su parte, Gor desmintió los trascendidos y calificó las versiones como falsas, al tiempo que respaldó la gestión de Rubio. Ni Rubio ni la jefa de Gabinete, Susie Wiles, comunicaron intenciones de dejar sus funciones en el Ejecutivo estadounidense, mientras se multiplican los análisis sobre el impacto político de la derrota electoral republicana en la Casa Blanca.
