
La adquisición de moneda extranjera por parte de los particulares continuó en ascenso y alcanzó un total de US$3.410 millones durante septiembre, a un año de las elecciones presidenciales. La cifra global comprende las compras netas de billetes, los egresos por servicios y otros gastos corrientes, que sumaron US$668 millones, y los giros de divisas sin fines específicos por US$426 millones.
La demanda de billetes experimentó una aceleración frente a agosto, mes en el que se habían registrado US$2.463 millones, al totalizar US$2.471 millones, lo que representa US$8 millones más. Las operaciones en el mercado involucraron a 1.600.000 personas que realizaron compras brutas por US$2.896 millones, en tanto que 758.000 clientes efectuaron ventas brutas por US$425 millones, según los registros difundidos por el Banco Central en su Informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario.
El informe oficial precisó los destinos de esos fondos al señalar: "Cabe señalar que, de las compras netas de billetes y las transferencias netas de divisas al exterior sin fines específicos, se estima que unos US$800 millones fueron utilizados para cubrir los gastos de 'Servicios y otros corrientes' realizados con tarjetas y otros débitos en cuentas, mientras que otros US$800 millones quedaron depositados en bancos locales y los restantes US$800 millones incrementaron la posición de activos externos".
Durante el mismo período, la autoridad monetaria adquirió US$474 millones en el mercado cambiario, marcando uno de los niveles más bajos desde el inicio de la fase 4 del programa monetario, y concretó pagos netos por US$61 millones. En paralelo, los clientes de las instituciones financieras vendieron US$409 millones y las propias entidades aportaron US$32 millones.
El sector privado no financiero operó como vendedor neto de divisas por US$656 millones, con el liderazgo del complejo de oleaginosas y cereales con aportes por US$3.313 millones, seguidos por el resto del sector real con US$2.451 millones. Por su parte, la cuenta corriente cambiaria arrojó un superávit de US$1.521 millones, impulsada por los ingresos netos de bienes por US$3.317 millones, los cuales fueron compensados parcialmente por los egresos en servicios, ingreso primario e ingreso secundario.
En sentido opuesto, la cuenta financiera cambiaria marcó un déficit de US$3.185 millones debido a las salidas netas en el sector financiero, el sector privado no financiero, el gobierno general y el Banco Central. Como correlato de estos movimientos, las reservas internacionales cerraron el mes en US$46.092 millones, lo que implicó una merma mensual de US$2.167 millones.
