
Las entidades financieras estiman que en el último trimestre de 2026 habrá una mayor demanda de financiamiento por parte de las familias, con foco en hipotecas y consumo. Esta perspectiva representa una modificación frente a la etapa anterior, caracterizada por la neutralidad en la solicitud de créditos en todos los segmentos hogareños, de acuerdo con el relevamiento Condiciones Crediticias difundido por el Banco Central.
En paralelo, la demanda corporativa registró una baja pronunciada del 35,1% entre julio y septiembre y solo anticipa un repunte general moderado del 7,2% para el cierre del año, impulsado exclusivamente por las grandes firmas. En contraste, los hogares exhiben una proyección de reactivación más generalizada centrada en vivienda y consumo.
El relevamiento indicó que la mayor solicitud de fondos hacia el final del año estará motorizada por préstamos personales y líneas hipotecarias. En el segmento de otros créditos al consumo, el Índice de Difusión que calcula la demanda esperada pasó de -1,3% en el tercer trimestre a +21,3% para el cierre anual.
Por su parte, las solicitudes de préstamos hipotecarios prevén ascender desde el 2,4% hasta un indicador esperado de +21%, mientras que el uso de tarjetas de crédito se moverá de 0,3% a 12,8%. En contraposición, los créditos prendarios mostrarán estabilidad, al pasar de 3,2% a 3,4% en la medición.
El reporte oficial de la autoridad monetaria detalla que este incremento en la búsqueda de financiamiento ocurrirá mientras los bancos mantendrán un escenario de neutralidad en los estándares crediticios para los hogares. De este modo, no se prevén cambios relevantes en los requisitos de aprobación exigidos al público durante el cuarto trimestre.
