
Un análisis elaborado por IERAL indicó que la productividad laboral registró una contracción del seis por ciento en el período comprendido entre 2016 y 2025, un factor que obstaculiza la suba permanente de las remuneraciones en el plano económico.
"Sin mejoras sostenidas de la productividad laboral, resulta difícil sostener aumentos de salarios y mejoras duraderas de la competitividad", advirtió el reporte confeccionado por las investigadoras Laura Caullo y Guadalupe Galíndez a partir de cifras de la Cuenta de Generación de Ingresos del INDEC.
El documento detalló que, mientras las horas trabajadas treparon un once por ciento y los servicios de capital lo hicieron en un catorce por ciento a lo largo de esos años, el nivel de producción avanzó únicamente un tres por ciento.
Ante este panorama, la investigación puntualizó que "si la economía no logra producir más por cada hora trabajada, se reduce el margen para mejorar los ingresos sin aumentar los costos por unidad producida".
El estudio también consignó que la productividad total de los factores sufrió una baja del siete por ciento en el mismo lapso temporal, y agregó que dos tercios de las horas trabajadas pertenecen a sectores cuya productividad sigue por debajo de los registros de 2023.
Para revertir este escenario, las autoras remarcaron la necesidad de incrementar la eficiencia general mediante tecnología, innovación y un marco regulatorio propicio para la inversión empresarial.
