Dólar blue $1.540
Dólar MEP $1.525
Dólar CCL $1.583
Dólar oficial $1.530
Cotizaciones informativas

Un informe privado advierte que apostar a los commodities expone al país a la volatilidad internacional

septiembre 5, 2026

Una eventual caída en las condiciones financieras a nivel global generaría repercusiones directas en la economía argentina, de acuerdo con un análisis elaborado por la consultora Epyca. El documento señala que la estrategia del Gobierno Nacional de centrar la economía en la exportación de bienes primarios del agro, la minería, los hidrocarburos y la energía deja al país vulnerable ante las fluctuaciones de los precios internacionales, especialmente si endurecen el crédito mundial.

A esta situación se suman los compromisos asumidos por más de 40.000 millones de dólares en títulos públicos reestructurados durante la gestión de Martín Guzmán, además de deudas con organismos multilaterales y pasivos corporativos, lo cual impacta en el conjunto de la sociedad. Según indicó la Agencia Noticias Argentinas, el estudio detalla que el modelo oficial de acumulación de reservas se frenó en los últimos años, particularmente a raíz de la pandemia de COVID-19.

El reporte sostiene que “en 2026, Estados Unidos enfrenta un cambio de régimen en cómo el mundo absorbe su deuda soberana”. En este sentido, contextualiza que en décadas anteriores el esquema conocido como Bretton Woods 2.0 permitía que los superávits comerciales de economías industriales y exportadoras como China y los países árabes fueran utilizados por los bancos del sector para adquirir bonos del Tesoro estadounidense, financiando así sin sobresaltos el doble déficit de Washington.

Asimismo, el informe indica que “a la vez, las tasas de interés de largo plazo se mantenían bajas gracias a que esos grandes inversores globales aceptaban gustosos pagar una ‘prima’ al comprar esa deuda soberana estadounidense, para así acceder al activo considerado el ancla segura y de referencia de las finanzas internacionales”. No obstante, el estudio detalla que “este modelo de acumulación oficial de reservas se ha frenado en los últimos años y en particular desde la salida de la pandemia de COVID-19”, y aclara que el principal impulsor de este cambio es China, que redirige sus superávits hacia inversiones en activos reales e infraestructura extranjera.

El trabajo puntualiza que en la década de 2010 el 42% de la deuda soberana de Estados Unidos estaba en manos de acreedores extranjeros, mientras que en la actualidad esa proporción descendió al 21,5%. Esta modificación en el perfil de los tenedores alteró el rendimiento de los títulos norteamericanos a diez años, los cuales ahora deben convalidar tasas más elevadas para lograr su colocación.

Finalmente, el análisis advierte sobre la ruptura en la cobertura tradicional entre acciones y bonos, la disputa de poder entre el Tesoro y la Reserva Federal estadounidense, y la rigidez a la baja que muestra la inflación durante los últimos cinco años. Estas variables internacionales, combinadas con el contexto geopolítico actual, completan el panorama de riesgos financieros globales señalado por la consultora.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio