
El republicano Gabe Evans busca retener su banca frente al demócrata Manny Rutinel en una de las contiendas más disputadas de Colorado, donde los electores hispanos abarcan el 28,5 % del padrón y su respaldo puede resultar determinante para definir el Distrito 8 y el control de la Cámara Baja en los comicios de noviembre.
Las dos elecciones precedentes en esta jurisdicción se definieron por menos de un punto porcentual y las mediciones muestran un escenario de paridad. Evans, de 40 años, es veterano del Ejército, expolicía y nieto de inmigrantes mexicanos, y defiende su banca tras haberla obtenido en 2024 por escaso margen frente a la entonces representante demócrata Yadira Caraveo.
Rutinel, por su parte, es hijo de una inmigrante dominicana y renunció a su banca como legislador estatal para enfocarse en la campaña con el objetivo de recuperar el escaño para el Partido Demócrata. El distrito abarca áreas urbanas y suburbanas al norte de Denver, zonas agrícolas y petroleras del condado de Weld y un sector menor del condado Larimer, integrando realidades económicas y sociales diversas.
Según datos de UnidosUS, los latinos suman unos 131.460 votantes registrados en el distrito y representan el 30,1 % de la población ciudadana en edad de sufragar. Evans remarcó su pertenencia a la comunidad hispana al señalar: «Mi abuelo, mexicano, peleó en la Segunda Guerra Mundial y recibió dos medallas Corazón Púrpura». Añadió además: «Es un hecho que soy miembro de la comunidad hispana» y se definió como el «único congresista latino de Colorado».
El legislador republicano vincula su identidad con iniciativas enfocadas en la economía y la reducción del costo de vida. «Mi campaña es el sentido común contra la locura», expresó, al tiempo que mencionó la necesidad de respaldar a pequeños negocios y potenciar la producción energética nacional. En materia migratoria, destacó su impulso a permisos de trabajo y a la Ley de Dignidad presentada junto a la republicana María Elvira Salazar en 2025.
En la vereda opuesta, Rutinel focalizó sus críticas en el costo de vida y en la alineación de su adversario con el expresidente Donald Trump. «Trump ha aumentado el costo de casi todo y Gabe Evans ha votado con él el 100 % del tiempo. Los aranceles corruptos y caóticos de Trump y Evans han elevado el costo de los alimentos y la vivienda, mientras sus amigos multimillonarios se hacen más ricos», sostuvo.
El postulante demócrata también cuestionó modificaciones republicanas en Medicaid y en subsidios de salud, y prometió trabajar para restablecer esos fondos. Asimismo, cuestionó el financiamiento de campañas y propuso prohibir aportes corporativos a políticos, vedar operaciones bursátiles a congresistas y fijar límites de mandato. «No acepto dinero de los Comités de Acción Política (PAC) corporativos y en el Congreso lucharé para prohibir las donaciones corporativas a los políticos, prohibir las operaciones bursátiles de los congresistas y finalmente aprobar límites de mandato», concluyó.
