
La Unión Industrial Argentina intensificó sus cuestionamientos a la administración nacional debido al incremento del contrabando, un problema que perjudica a casi el sesenta por ciento de los emprendimientos fabriles. Esta problemática también generó reclamos por parte del Sindicato Único del Personal Aduanero de la República Argentina y de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, entidades que advirtieron sobre las consecuencias en la industria y el perjuicio fiscal.
El secretario general del gremio aduanero, Daniel Mallotti, vinculó el fenómeno con las políticas oficiales al señalar que las medidas de ajuste y desregulación inciden en el crecimiento del contrabando y su impacto en la industria nacional y el comercio formal en Argentina. Por su parte, la cámara empresaria reclamó reforzar los controles fronterizos para evitar los daños al sector productivo y las pérdidas fiscales millonarias.
En este contexto, la cúpula de la UIA concretó este jueves una reunión de trabajo con el director general de Aduanas, Andrés Velis, y otros funcionarios del organismo. Durante el encuentro, los representantes fabriles presentaron un diagnóstico institucional basado en la tercera encuesta de la entidad de septiembre de 2026, donde el 59,7 por ciento de las empresas consultadas calificó como alto o muy alto el impacto del comercio ilegal.
Entre los sectores más afectados se encuentran metales comunes, textil, cuero y calzado, y papel, cartón y madera. Ante las autoridades aduaneras, los industriales propusieron ampliar los horarios en pasos fronterizos, incrementar el uso de tecnología y escáneres, exigir declaraciones electrónicas anticipadas y fiscalizar el comercio electrónico y el sistema de courier. Por el momento, el Gobierno no formuló declaraciones sobre estos planteos.
