
Un sondeo de opinión revela que el 49 por ciento de los ciudadanos británicos respaldaría la reincorporación del país a la Unión Europea tras los próximos comicios, impulsada por la propuesta del primer ministro laborista, Andy Burnham. Esta cifra supera por 22 puntos al 28,5 por ciento que se opone a dar marcha atrás con el Brexit.
El relevamiento detalla que un 29 por ciento manifiesta un fuerte respaldo al retorno, mientras que el 21 por ciento lo apoya en cierta medida. En la vereda opuesta, el 19 por ciento expresa un rechazo rotundo y el 9 por ciento se muestra en contra de manera moderada, con un 22 por ciento que prefiere no opinar.
Respecto a los plazos, el 25,9 por ciento prefiere la adhesión inmediata a la Unión Europea, el 22,9 por ciento proyecta que se concrete en el próximo trienio y el 8,4 por ciento lo estipula para la década siguiente. El trabajo de Messina Group indica además que renegociar los vínculos o convocar a un nuevo plebiscito podría otorgarle al Partido Laborista una ventaja electoral cercana a los siete puntos. En cuanto a la conformación de una unión aduanera, el 47,1 por ciento la avala frente al 20,7 por ciento de rechazo.
Un tercio de los votantes considera indispensable la realización de un referéndum, al tiempo que uno de cada seis estima que bastaría con una mayoría legislativa o el trámite parlamentario. La investigación se fundamenta en 11.461 entrevistas llevadas a cabo entre el 12 y el 24 de septiembre.
Por otra parte, el 29,7 por ciento califica el Brexit como un acierto frente al 52,4 por ciento que lo considera un error, cifras que varían al 12,2 y al 54,9 por ciento respectivamente al evaluar el suceso como éxito o fallo. Asimismo, más de dos tercios priorizan el intercambio comercial con el bloque europeo por encima de Estados Unidos o China, cuatro de cada cinco prefieren conservar la libra esterlina y una mayoría avala continuar bajo la órbita del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, contra el 24,2 por ciento de oposición.
Desde el Ejecutivo, una fuente citada por el diario The Guardian advirtió sobre la necesidad de prudencia: Es evidente que el Brexit no ha funcionado y que las promesas no se han cumplido, así que Andy tiene razón al abrir el debate sobre la futura relación. Pero también está claro que debe de tener cuidado porque no queremos reavivar las divisiones.
