
Miles de personas participan este sábado en una manifestación en Madrid y en más de cincuenta convocatorias a lo largo de España en el marco de las protestas y acampadas por la crisis de la vivienda.
Estas movilizaciones, impulsadas por el Sindicato de Inquilinas, ocurren luego de que el Congreso rechazara este viernes los decretos con medidas habitacionales y tras el periodo de reflexión anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre un posible adelanto de las elecciones de 2027.
En la capital española, donde un centenar de activistas mantiene un campamento en la Puerta del Sol desde hace una semana, diversas columnas avanzan hacia la Plaza de Cibeles detrás de una pancarta con la consigna "Hacia la huelga general".
Valeria Racu, una de las portavoces del Sindicato de Inquilinas, señaló a través de un comunicado que "lo que se respira en las calles es una nueva energía, una energía que hacía mucho tiempo que no veíamos, una energía que viene de demostrar que ocho días de poder popular son capaces de hacer mucho más que ocho años de gobierno progresista", en alusión a la gestión de Pedro Sánchez.
El detonante de la actual crisis fue el desalojo ocurrido la semana pasada de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años en Madrid que debió dejar el departamento donde residía desde hacía setenta años después de que la inmobiliaria compradora le exigiera un aumento del 275% en el alquiler, aunque finalmente podrá retornar a su hogar.
Racu remarcó ante los medios que la movilización se debe a Maricarmen, a su valentía y a su ejemplo, factores que lograron "prender la chispa".
