
La crisis política en Etiopía escaló más allá de sus fronteras con una serie de rupturas diplomáticas y expulsiones cruzadas de funcionarios entre Adís Abeba, Asmara y El Cairo. La medida se produjo en paralelo a la intensificación de los enfrentamientos armados entre el ejército federal etíope y una coalición opositora encabezada por el Frente Popular de Liberación de Tigray, lo que genera temores de un nuevo conflicto a gran escala.
"Ahora salir de casa y regresar se ha vuelto muy aterrador, y la vida está muy difícil", expresó un habitante de la localidad de Desse a este medio, al tiempo que advirtió sobre las graves consecuencias económicas y sociales en la zona.
Este escenario de hostilidad armada entierra el acercamiento bilateral concretado hace ocho años, cuando el primer ministro etíope reabrió la embajada en Eritrea para poner fin a dos décadas de enfrentamientos. Sin embargo, la cooperación militar previa se desintegró y Etiopía señala ahora a Eritrea por brindar asistencia a los grupos armados insurgentes, cargos que el gobierno eritreo rechaza por completo.
La disputa escaló aún más cuando Adís Abeba apuntó contra Egipto y Sudán por presunto respaldo a la alianza opositora, acusaciones que ambos gobiernos rechazaron. Tras la expulsión de un diplomático egipcio del territorio etíope, El Cairo respondió bajo el principio de reciprocidad al declarar persona non grata a un consejero de la embajada rival, sumando tensión a un vínculo ya afectado por la disputa histórica en torno a una mega represa sobre el río Nilo.
El panorama regional se completa con la inestabilidad derivada de la guerra civil en Sudán, los enfrentamientos contra la insurgencia en Somalia y la puja geopolítica de potencias del Golfo por ganar influencia. Frente a este escenario, la Comisión de la Unión Africana solicitó la máxima moderación a los Estados involucrados para encauzar las diferencias mediante el diálogo.
"Por muchas justificaciones que se presenten", el derramamiento de sangre no puede ser una respuesta sostenible a los problemas de la región, señaló Arega Kebede, autoridad de la región de Amhara, quien abogó por la mediación política y comunitaria. Las tratativas regionales continuaron en el marco de la cumbre de la organización continental celebrada en territorio egipcio.
