
Los gobiernos que integran el G7 pactaron este viernes liberar de manera coordinada y con carácter inmediato 100 millones de barriles de petróleo mediante la Agencia Internacional de la Energía. Esta provisión se ejecutará en el transcurso de los siguientes cuatro meses e incluirá un volumen significativo de diésel durante las primeras tres semanas, de acuerdo con el reporte oficial emitido tras un encuentro virtual entre los mandatarios.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, impulsor del cónclave telemático, sostuvo que estas acciones "deberían hacer bajar los precios" de los carburantes y garantizó que no existirá "ninguna prohibición" a las ventas externas de diésel entre los miembros del bloque —Francia, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Italia y Japón— frente a la advertencia previa formulada por la administración estadounidense.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó mediante la plataforma Truth Social que "Europa acaba de aceptar poner en el mercado una cantidad masiva de su gasóleo almacenado en abundancia". El mandatario añadió que "el proceso comenzará de inmediato" y Macron apuntó que estas determinaciones buscan contener el encarecimiento de los combustibles provocado por el conflicto bélico en Medio Oriente.
El documento oficial del G7 estipula que, de requerirse, los mandatarios "nos reuniremos en el marco de la AIE en los próximos días para analizar la posibilidad de realizar nuevas liberaciones de diésel". Asimismo, el texto señala que monitorearán de cerca los acontecimientos y se mantendrán listos para "ajustar" las políticas según sea pertinente.
"Los acuerdos alcanzados hoy representan un paso hacia un futuro energético más seguro, transparente y resiliente", remarca el comunicado. A su vez, Macron mencionó que las naciones del grupo resolvieron "trabajar para reducir los márgenes de los refinadores y para reducir los costes de transporte", los cuales sufrieron fuertes incrementos a raíz de las interrupciones en el estrecho de Ormuz.
