
Una masiva movilización convocó este sábado a unas 175.000 personas en las principales ciudades de Alemania para manifestarse en contra de las políticas de ajuste y las reformas impulsadas por la administración central, exigiendo la preservación del estado de bienestar en jornadas organizadas por las centrales obreras. Los registros policiales indicaron que Núremberg congregó entre 20.000 y 25.000 manifestantes, mientras que Frankfurt alcanzó los 15.000, Hanóver reunió a unos 13.000, Essen contó con 12.000 y Berlín registró 5.500 asistentes en las protestas promovidas por la Confederación Alemana de Sindicatos. Bajo el lema Ganado con esfuerzo Tu trabajo Tu salud Tu pensión, las marchas reflejaron el malestar social. No vamos a dejar que nos quiten sin más lo que hemos construido a lo largo de muchos años en materia de derechos sociales, advirtió desde Essen la presidenta de la DGB, Yasmin Fahimi. La dirigente cuestionó los pedidos de extensión de las jornadas laborales y la flexibilización del límite de ocho horas, al tiempo que demandó garantizar la intangibilidad de las jubilaciones luego de 45 años de aportes. Por su parte, el referente del sindicato Verdi, Frank Werneke, cuestionó lo que calificó como una agresión contra las conquistas laborales por parte de la gestión de coalición encabezada por Friedrich Merz y respaldada por la Unión Demócrata Cristiana junto al Partido Socialdemócrata de Alemania. En contrapartida, desde el sector empresario tildaron a las organizaciones gremiales de aferrarse a posturas obsoletas. Los sindicatos dicen no a casi todos los cambios. Sueñan con el mundo del ayer, afirmó el presidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Alemania, Steffen Kampeter.
