
La morosidad en el país muestra un incremento sostenido, con un total de 5,6 millones de personas que registran retrasos en sus pagos sobre un universo de 20,6 millones de deudores. Esta situación implica que el 26,9% de las personas con créditos presenta al menos una línea con tres meses o más de atraso, de acuerdo con un relevamiento elaborado por el Instituto Argentina Grande a partir de cifras del Banco Central.
El informe señala que en el último año se sumaron 1,7 millones de nuevos morosos, concentrándose el incremento en los atrasos más severos. Específicamente, los deudores clasificados como irrecuperables, con moras superiores a un año, aumentaron un 60% en doce meses y ya superan los 3 millones de personas.
Desde la entidad indicaron que la imposibilidad de pago se concentra en obligaciones de menor cuantía, ya que la mitad de los casos catalogados como irrecuperables mantiene deudas acumuladas de $77.900 o menos. Según el análisis, este sobreendeudamiento crítico refleja dificultades para cancelar saldos cotidianos y no grandes gastos de consumo.
Por otra parte, el relevamiento detalla que los canales no bancarios registran un impacto diferencial, con tasas de mora del 54% en casas de venta de electrodomésticos y del 28,7% en otras cadenas comerciales. En cuanto a las franjas etarias, el sector de entre 15 y 29 años encabeza los incumplimientos con el 38,1% de sus deudores en mora.
A nivel geográfico, las provincias de Cuyo y el Norte argentino presentan los índices más elevados, liderados por La Rioja con un 26,0%, seguida por Santa Cruz, San Luis, San Juan y Catamarca. El reporte atribuye esta dinámica a la caída del salario real y a las altas tasas de interés aplicadas al crédito al consumo.
