
Un bloque de ochenta naciones exigió este jueves desde la sede de la Asamblea General de las Naciones Unidas la habilitación inmediata del paso comercial. Durante el encuentro, los gobiernos firmantes repudiaron el accionar de la milicia yemení y de la administración iraní por sus ofensivas en la región del golfo Pérsico, las cuales generan graves perjuicios al intercambio global de mercancías y al abastecimiento energético. Mediante un comunicado conjunto leído por el titular de la diplomacia bahreiní, Abdulatif bin Rashid al Zayani, advirtieron que la conducta iraní pone en riesgo la estabilidad global y la libertad de tránsito, por lo cual exigieron la restitución total de los principios de navegación. Asimismo, las naciones firmantes manifestaron su más enérgico rechazo a las agresiones de los insurgentes hutíes, tanto contra las tropas del ejecutivo yemení legítimo como hacia territorio saudí y sus acciones en el mar rojo. El pasado 3 de septiembre, los insurgentes iniciaron una campaña militar en regiones de Taiz y Hodeida, consiguiendo avanzar sobre posiciones estratégicas como la ciudad costera de Moca, lo que representa un duro revés para las autoridades oficiales. Dicha expansión fortalece el potencial de los grupos armados para interferir en el paso de Bab el Mandeb, un sector cuya relevancia estratégica creció tras las acciones militares ejecutadas el 28 de febrero por Washington y Tel Aviv en territorio iraní. Todo este escenario pone en peligro la continuidad del alto el fuego pactado en 2022, en un contexto marcado por las gestiones de la organización internacional para alcanzar una salida pacífica al conflicto bélico iniciado en 2014, considerado una de las peores emergencias humanitarias a escala global.
